Propuestas

Rumbo a la primera Cumbre Intergeneracional de ayudantes de profesor, FCPyS, Octubre 2006

Con tal de contruir al esfuerzo conjunto de lograr la excelencia académica en nuestra institución, diversos ayudantes de profesor nos hemos dado a la tarea de promover este taller para compartir experiencias del aula, dinámicas grupales, estrategias de enseñanza, y demás consejos pedagógicos para tener un sobresaliente desempeño en nuestra labor universitaria.

De momento, confiando puedas contactarnos para participar en el evento, compartimos con vosotros la LEGISLACIÓN SOBRE LA AYUDANTÍA, para aclarar algunas nociones sobre la 'figura' jurídica que enmarca nuestra actividad.

Bases, elementos a considerar para la: 1ª CUMBRE INTERGENERACIONAL DE PROFESORES ADJUNTOS Y AYUDANTES DE PROFESOR

Jorge Alberto Tenorio Terrones, RRII
Carlos Augusto Estrada Nava, CP


Diseño e identidad para la egregia Facultad de Ciencias Políticas y Sociales

¿Escorpiones rojos de ingeniería, ratas blancas de psicología, buhos de economía, o mariposas salvajes de arquitectura?

¡No son nada si nosotros somos.... los DRAGONES NEGROS de Políticas!

En oposición a las Ratas blancas de psicología, los escorpiones rojos de ingeniería o las mariposas salvajes de arquitectura.

     “El propósito de la ciencia práctica (política) no es el conocimiento sino la mejora de la acción... lo que Aristóteles llama la 'sabiduría práctica' o la prudencia (phronesis)” (C. Lord, en Historia de la Filosofía Política, de Leo Strauss y Joseph Cropsey, FCE, p.124).
     Por ello la prudencia es la virtud política por excelencia. Al respecto, Leonardo da Vinci solía dibujar leones y dragones en lance (ilustraciones tomadas de su Tratado de la Pintura, Joaquín Gil Editor, 1960), representando cada uno a su vez la fuerza (león) y la prudencia (dragón). Seamos, entonces, los prudentes Dragones Negros de Polakas.

En la mitología oriental el dragón simboliza el poder celeste y terrenal, la sabiduría y la fuerza. En la mitología clásica, se asocia el dragón con un guardián. Los griegos y los romanos creían que eran capaces de entender, y transmitir a los mortales, los misterios del mundo. Entre los conquistadores celtas de Bretaña era un emblema heráldico, símbolo de la soberanía, y durante la ocupación romana del siglo I a.C. se convirtió en un estandarte militar. También aparece en los escudos de las tribus teutonas, las que más tarde invadieron Bretaña y, hasta el siglo XVI, se veía en los estandartes de batalla de los reyes ingleses. ¡Despleguemos banderas que nos identifiquen en todas las batallas emprendidas!

Por ello te invitamos enorgullecerte de nuestras raíces y portar con honor estos símbolos que son legítimamente nuestros.

Checa más diseños relacionados en nuestra sección Dragones Negros

C43N


Propuesta.CyT
Saludos a todos
Las políticas públicas de la derecha han debilitado la universidad publica, la investigación científico tecnológica. No a la guerra sucia por Internet.
M en C. Fernando Pacheco
Facultad de Ciencias. UNAM
Visita: www.lopezobrador.org.mx

Ciencia y Tecnología en un proyecto alternativo
 
Por este conducto presentamos algunas sugerencias a considerar en el plan alternativo de gobierno, con respecto a la Ciencia y Tecnología en nuestro país. Somos conscientes de la gran complejidad que implica la problemática del desarrollo científico y tecnológico en un país como el nuestro sin embargo es necesario analizar algunos de los puntos críticos, este análisis es producto de la experiencia de un grupo de personas, que primero como estudiantes y después como investigadores jóvenes, ha vivido.
En la constitución se establece (artículo tercero, fracción V) la obligación del estado de apoyar la investigación científica y tecnológica. Desde 1995, los gobiernos de este país se han comprometido a considerar a la educación como una "altísima y constante prioridad del Gobierno de la República, tanto en sus programas como en el gasto público, que los haga realizables". Ya antes se ha reconocido (Plan Nacional de desarrollo, 1995-2000), que "es imperativo que nuestro país adquiera mayor capacidad para participar en el avance científico mundial y transformar esos conocimientos en aplicaciones útiles, sobre todo en materia de innovación tecnológica; esto implica que el país posea un sólido aparato de investigación básica y aplicada en todas las disciplinas".
En gobiernos anteriores se ha considerado indispensable que nuestro país haga un esfuerzo considerable y continuo para acelerar el ritmo del desarrollo científico y tecnológico.

Además se ha reconocido la importancia de esta labor para la sociedad: "La trascendencia del desarrollo científico no se limita solo a sus consecuencias económicas, también contribuye a elevar, en otros órdenes, la calidad de la vida política y social. Por ejemplo, aumenta la reflexión y conocimiento de nuestra sociedad sobre sí misma y, por tanto la capacidad de la nación para dirigir su destino. Así mismo, favorece directamente las posibilidades de que la población obtenga beneficios colectivos de gran importancia, entre ellos mejor salud pública y mejor educación".
Al menos en el discurso, los gobiernos han compartido este punto de vista, en el sentido de que el desarrollo científico y tecnológico tiene una importancia estratégica y es decisivo para el futuro del país. Al demandar apoyos efectivos que conduzcan al desarrollo y consolidación de la actividad científica y tecnológica.
Para tener una idea de la magnitud del esfuerzo que requiere hacer la nación de consolidar la actividad científica y tecnológica, es necesario ubicar el estado en el que se encuentran la ciencia y la tecnología en México. Será necesario citar algunas cifras para comparar nuestro estado con el de otros países, con el fin de ejemplificar la magnitud del rezago en este rubro.
La producción científica y tecnológica, medida como artículos publicados en revistas internacionales de prestigio, según los indicadores de actividades científicas y tecnológicas de CONACyT, fue de 4948 trabajos en 2002. Esta cifra representa una producción 128 veces menor a la de los Estados Unidos en el mismo año, 27 veces menor que la de Japón, 19 veces menor que la de Francia y 7 veces inferior que la de España. Incluso con respecto a los países latinoamericanos nuestro rezago es evidente. México produce 19 artículos por millón de habitantes, en comparación, Chile produce 92, Argentina 62 y Brasil 26; es decir, 4.8, 3.3 y 1.4 veces más, respectivamente.
El personal total dedicado a labores de investigación y desarrollo experimental en México es sumamente reducido: 27 000 trabajadores en 2002. Esta cifra fue 31 veces mayor en Japón, 19 veces en Alemania y 5 veces mayor en Italia. Si se realiza la comparación anterior, tomando como base el personal dedicado a la investigación, por cada 10 000 de fuerza laboral, japón nos supero con 16 veces, Alemania 16.5 veces e Italia 7 veces.
La planta de científicos e ingenieros dedicados a trabajos de investigación y desarrollo experimental fue tan solo de 14, 000 (4 por cada 10, 000 de fuerza laboral) en 1993. En términos absolutos, Japón nos supero 36.5 veces en este rubro, Alemania 17 veces e Italia 5 veces. Tomando como base el número de investigadores por cada 10, 000 de fuerza laboral, Japón nos supero en casi 20 veces, Alemania 15 veces e Italia 7.5 veces.
Naturalmente la principal causa del rezago ejemplificado anteriormente, es la diminuta cantidad de recursos que la nación destina al desarrollo científico y tecnológico. En 1993, el gasto en investigación y desarrollo experimental fue de 1,959.4 millones de dólares, paridad del poder adquisitivo (MD ppa). El mismo año, Estados Unidos gastó 166 299.3 MD ppa (83 veces más que México), Japón 69 100.9 Mdppa (55 veces más). Las cifras anteriores representaron los respectivos porcentajes del Producto interno bruto (PIB) que se indican a continuación : México 0.32%, Estados Unidos 2.66%, (8.31 veces más que México), Japón 2.73% (8.53 veces más), Italia 1.31% (4.1 veces más) y España 0.88% (2.75 veces más), Chile dedicó en 1993 el 0.8% del PIB al desarrollo de la ciencia y la tecnología (2.5 veces más que México) y Brasil ha mantenido desde 1981 el mismo porcentaje: 0.55% (1.72 veces más que México).
Es evidente que si no se lleva a cabo un enorme esfuerzo por canalizar mayores recursos a la investigación, cuando menos el 1% del PIB, será imposible dar un salto cualitativo en el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país. El compromiso del ejecutivo federal en este rubro, ha sido aumentar paulatinamente la asignación de recursos, de tal forma que en el año 2006 el gasto en investigación será del 1% del PIB. Estamos convencidos de que si esta meta no se cumple, la enorme brecha entre las naciones desarrolladas y México se ensanchará, generando un retraso aún mayor en Ciencia y Tecnología; las consecuencias de dicho error tendrían graves repercusiones, quizá irreversibles, para el futuro desarrollo de nuestro país. En los mismos planes de Ciencia y Tecnología se ha señalado "en la actualidad, la mayoría de los países ha acelerado el ritmo de su desarrollo científico y tecnológico. Si el nuestro no lo hace no logrará mejorar su participación en los mercados dinámicos del exterior e incluso correrá el riesgo de disminuir la que hasta el momento ha conseguido". Corresponde al gobierno demostrar, con hechos que el desarrollo científico y tecnológico tiene una importancia estratégica para el ejecutivo federal.
 
Otro mal crónico es la casi nula vinculación entre elsector productivo y los centros de investigación y desarrollo tecnológico. En México la participación de la industria en el gasto en Investigación en y desarrollo experimentales tan solo el 10%, mientras que en las naciones del primer mundo dicha participación va del 42% (Canada) al 73% (Japón). Solo para tener una idea de la significancia del gasto en investigación del sector productivo en nuestro país, mencionaremos algunos datos: en 1993 el gasto de inversión en México fue de 157.2 Mdppa; en Estados Unidos fue de 118334 Mdppa (753 veces más que México), en Japón fue de 49122 Mdppa (casi 313 veces más), en Alemania fue de 24847 (158 veces más) en Italia fue 7661.6 Mdppa (49 veces más) y en España fue 2220.6 Mdppa (14 veces más). Las cifras anteriores, transformadas a porcentaje del PIB, se indican a continuación: México 0.03%, Estados Unidos 1.89%, Japón 1.94%. Alemania 1.66%, Italia 0.76% y España 0.43.
Los datos anteriores exponen claramente el casi nulo interés del sector productivo mexicano por el desarrollo científico y tecnológico. También muestran la enorme debilidad del sector industrial y su pobre dinamismo. El gobierno federal se ha propuesto desde ya hace años incrementar la participación sector productivo en el gasto en investigación y desarrollo experimental del 10 al 45% (esto desde el año 2000). Esta meta, junto con el incremento en el incremento en el PIB implicaría aumentar el gasto en investigación unas 11 veces. Aunque dada la dinámica actual del sector industrial vemos con escepticismo que esta meta se logre, puesto que persiste la desvinculación referida. Una posible alternativa incluye una política fiscal razonada y prudente que incluya excensiones de impuestos por concepto de inversión o donaciones para el desarrollo científico y tecnológico; complementado con un impuesto adicional por concepto de importación de tecnología, el cual se destinaría en forma íntegra a la investigación y desarrollo experimental.
Hemos abordado algunos aspectos generales de la problemática científica y tecnológica, expuestos en las páginas precedentes, debido a que sabemos que sin una solución de fondo a tales problemas, soluciones que impliquen un incremento considerable, en términos reales, del gasto en investigación y desarrollo experimental, no habrá posibilidad alguna impulsar la ciencia y la tecnología.

En concreto las sugerencias para el desarrollo de la ciencia y la tecnología desde nuestro punto de vista son:
1. Incrementar el producto interno bruto destinado a la ciencia y tecnología, al menos mantener el 1% acordado para el 2006.
2. Apoyar el desarrollo de megaproyectos de vanguardia en las diferentes áreas de la ciencia y la tecnología.
3. Promover de forma eficiente una política de estímulos fiscales a las empresas para generar la inversión de la industria privada.
4. Desarrollar nuevos centros regionales para inducir el crecimiento del país por regiones.
5. Generar estrategias de apoyo para nuevos programas de posgrado y apoyo de aquellos de reciente formación, sin descuidar los ya establecidos.
6. Favorecer la generación de empleo para personal altamente calificado, creación de plazas de investigadores o profesores para captar al personal de reciente formación.
7. Financiar proyectos de iniciación para investigadores o tecnólogos recién egresados o repatriados.
8. Promover estrategias para retención y repatriación de grupos más extensos de investigadores mexicanos.
9. Establecer un programa de retiro para promover el flujo de personal, y un retiro digno de los investigadores que han dedicado su vida a la investigación.
10. Mejorar las condiciones de seguridad social (atención médica, becas) de los investigadores en formación (estudiantes de posgrado), sobre todo de las mujeres dedicadas a esta actividad.
11. Favorecer los programas de intercambio para entrenamiento y actualización de los investigadores en las diferentes áreas de la ciencia y la tecnología.
12. Promover una vinculación real con la industria para transferencia de tecnología y la generación de patentes.
13. Desarrollar programas para la divulgación de la ciencia y educación científica desde educación básica, a nivel nacional


Esa batalla

¿Cómo compaginar
la aniquiladora
idea de la muerte
con ese incontenible
afán de vida?

¿cómo acoplar el horror
ante la nada que vendrá
con la invasora alegría
del amor provisional
y verdadero?

¿cómo desactivar la lápida con el sembradío?

¿la guadaña
con el clavel?

¿será que el hombre es eso?
¿esa batalla?

libertadexpresa@gmail.com