¡Los activistas expulsados de la UNAM y la represión a estudiantes continúa!
Según el artículo tercero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la educación que imparte el Estado debe seguir el criterio (inciso A del apartado segundo): "democrático, considerando a la democracia no solamente como una estructura jurídica y un régimen político, sino como un sistema de vida fundado en el constante mejoramiento económico, social y cultural del pueblo"
Es díficil afirmar que la Universidad Nacional Autónoma de México cumple con un CRITERIO DEMOCRÁTICO cuando las decisiones fundamentales de su gobierno autónomo pasan por 15 personas que nadie conoce, mismas que nombran a todos los directores de escuelas, facultades e institutos así como al rector mismo.
Para expulsar a los alumnos, por legislación, se remite a un Tribunal Universitario, inquisitoria figura colonial frente a la cual aún no se resuelve el debate público sobre su inconstitucionalidad, puesto que de las atribuciones constitucionales (según el mismo artículo tercero) que son:
"VII. Las universidades y las demás instituciones de educación
superior a las que la ley otorgue
autonomía, tendrán la facultad y la responsabilidad de gobernarse
a sí mismas; realizarán sus fines de
educar, investigar y difundir la cultura de acuerdo con los principios de este
artículo, respetando la
libertad de cátedra e investigación y de libre examen y discusión
de las ideas; determinarán sus planes y
programas; fijarán los términos de ingreso, promoción y
permanencia de su personal académico; y
administrarán su patrimonio."
No especifica nada sobre lo establecido posteriormente en el propio cuerpo constitucional:
"Artículo 13. Nadie puede ser juzgado por leyes privativas ni por tribunales especiales."
En la UNAM, las atribuciones del Tribunal Universitario se especifican en el Estatuto General:
Artículo 99.- El Tribunal Universitario conocerá exclusivamente de las faltas a la Legislación Universitaria presuntamente cometidas por los miembros del personal académico y los alumnos, a quienes se considerarán interesados para todos los efectos legales, y estará integrado de la siguiente forma:
I. Para todos los casos:
a) Por un Presidente, que será el más antiguo de los profesores del Consejo Técnico de la Facultad de Derecho;
b) Un Vocal Permanente, que será el investigador de mayor antigüedad del Consejo Interno del Instituto de Investigaciones Jurídicas;
c) Un Vocal Académico, que será:
1) Para el caso de bachillerato, licenciatura e investigación, el profesor o investigador más antiguo del Consejo Técnico o Interno de la entidad de que se trate el asunto, salvo en la Facultad de Derecho y en el Instituto de Investigaciones Jurídicas, en que será designado por el Consejo Técnico o Interno respectivo de entre sus miembros, y
2) Para los programas de posgrado será el académico designado por su Comité Académico, o quien haga sus veces, de entre sus miembros.
d) Un Secretario, que será el Abogado General de la Universidad, quien tendrá derecho a voz y no a voto.
II. Para responsabilidades de alumnos, se integrará además:
a) Tratándose del bachillerato y licenciatura, con los dos alumnos propietarios elegidos para el Consejo Técnico de la entidad a que pertenezca el presunto infractor,
Pero lo que está de fondo en este año tan electoral es el mantenimiento de acciones represivas por parte de las instituciones del Estado, como sucede con activistas y estudiantes:
Machete@rte, Lunes 24 de Mayo del 2004, Edición 807
Alumnos Expulsados en UNAM
Como parte de las medidas represivas de las autoridades de la UNAM, para imponer sus nuevos planes de estudios y frenar la lucha y organización estudiantil, recientemente el ilegítimo Tribunal Universitario expulsó a varios alumnos, entre ellos los siguientes: a César Pérez Cruz y a Manuel Pérez Cruz, de la Facultad de Contaduría; a Víctor Manuel Ferrel Hernández, de la Facultad de Ingeniería; a Ramsés Villarreal Gómez, de la Facultad de Economía, y a Raúl Horacio Álvarez Miranda, de la Preparatoria 9.
En la Facultad de Economía varios compañeros estudiantes de Ramsés Villarreal Gómez iniciaron un ayuno o huelga de hambre desde el pasado 18 de marzo, para exigir la reinstalación del activista estudiantil.
El pasado 13 de mayo, el Tribunal Universitario notificó la expulsión de Villarreal Gómez, luego de un proceso repleto de irregularidades. Al alumno se le impidió su defensa, puesto que en su primera audiencia reprimieron, lesionaron y arrestaron a 18 estudiantes que se manifestaban en apoyo a los consignados por dicho tribunal. En su segunda audiencia, las instalaciones de éste estaban rodeadas por granaderos, policías, elementos de la PGR y Auxilio UNAM, que amenazaban con detenerlo. Sus testigos y abogado fueron hostigados y no pudieron defender al acusado.
A Ramsés Villarreal Gómez lo responsabilizan de ser el autor intelectual de una toma de una preparatoria el pasado 6 de febrero, aunque no existen suficientes pruebas para inculparlo de este hecho.
En diversas ocasiones, el director de la Facultad de Economía ha manifestado no tener implicaciones en la expulsión del estudiante. Sin embargo, es claro que tanto las autoridades de la Facultad como algunos de los consejeros técnicos son responsables, ya que era requisito indispensable que ellos votaran y ratificaran la expulsión.
La consejera técnica estudiante, Laura García, miembro de la Fraternidad de Alumnos de Economía, votó y ratificó la separación de Villarreal Gómez, sin conocer los detalles del caso. Ella comentó que no sabía de que se trataba el documento que firmó y dijo que las órdenes venían de “más arriba”.
De manera semejante, en diversas escuelas y facultades de la UNAM se han dedicado a expulsar a estudiantes activistas sin comprobar de qué se les acusa, y en algunos casos sólo por informar o expresarse públicamente.
Con Víctor Manuel apenas hace 2 días la persecusión prosiguió:
(Correo electrónico del Comité Cerezo)
Detención Arbitraria, Ciudad de México-UNAM, México a
15 de marzo de 2006
Nos informan telefónicamente a las 21:00 del día 14 de marzo de 2006 que se intentó detener al activista estudiantil VÍCTOR MANUEL FERREL HERNÁNDEZ, a las 22:11 del mismo día el ciudadano en cuestión nos envía vía correo electrónico la siguiente información:
“Después de asistir a una reunión estudiantil sobre el Foro del Agua que se llevó a cabo en el auditorio ‘Che Guevara’ de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, me dirigí acompañado de un amigo hacia mi casa, aproximadamente a las 8:20 de la noche caminaba hacia la terminal del metro CU cuando al dar aproximadamente unos 15 pasos fuera del campus, un hombre de traje me abrazó y me amagó con otro hombre sin razón alguna, al forcejear en defensa propia uno de los hombres me dijo que ya sabia a quien había violado, golpeándome en las costillas, rompiendo mis lentes y arrastrándome aproximadamente 25 metros y aventándome contra un camión estacionado.
Me decía que me dejara llevar, en ningún momento se identificó o me mostró una orden de aprehensión, siguió jalándome de la ropa hasta el punto que rompió mi cinturón, en esos momentos cambió su versión diciendo que era por lo de una manifestación (marcha) que me trasladarían ‘al monumento’, refiriéndose al Monumento a la Revolucion, donde se encuentra la sede de la Procuraduría General de la República y que si no había hecho nada, saldría en un par de horas, en esos momentos los dos sujetos decían que eran agentes de la Agencia Federal de Investigaciones.
Estuve aproximadamente 10 minutos bajo amenazas y golpes que me propinaban estos dos sujetos quienes me mantenían recargado a la fuerza en el camión, después llegó otro sujeto diciendo ser el comandante, no obstante tampoco me mostró una identificación, dijo que llevaba una orden de aprehensión, los estudiantes ya reunidos ahí exigieron que el supuesto comandante diera lectura a la orden de aprehensión que llevaba, el sujeto se negó aduciendo que no había suficiente luz , se limitó a cerrar una carpeta y pedirle a 2 policías de la Secretaria de Seguridad Publica del Distrito Federal que abrieran paso entre la gente para que me jalaran hacia la patrulla, en esos momentos los universitarios ahí reunidos me jalaron y entre corriendo al campus universitario.”
Una Democracia requiere voces críticas que razonen y diserten frente a la irracionalidad de actuales fuerzas políticas que apelan a métodos autoritarios, sean rectores de universidades, directores de facultades o punteros en las encuestas presidenciales.
C43N